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Deportes

  2018-01-22 21:25:30

Boca va por un refuerzo con sangre catamarqueña


Boca va por un refuerzo con sangre catamarqueña

Reynoso rememoró su infancia junto a su mamá y sus seis hermanos.


Luego de la derrota en el primer superclásico del año, en Boca volvió a sonar un refuerzo para el medio campo: Emanuel "Bebelo" Reynoso. El talentoso enganche de Talleres es pretendido por el xeneize, y el propio Guillermo Barros Schelotto declaró que se está viendo "la posibilidad de traerlo".

Lo que pocos conocen acerca de "Bebelo" es su estrecha relación con la provincia de Catamarca, ya que es hijo de una catamarqueña. Ella se dedicaba a cuidar autos, y a cocinar y vender pan casero, y conoció al padre de Emanuel en el “Barrio Chino” de Córdoba. Reynoso tiene gratos recuerdos de su infancia junto a "La Mary", su mamá, quien se sacrificó mucho para que él pueda jugar al fútbol.

“Mi vieja se esforzó muchísimo para que yo pueda llegar”, repite una y otra vez Emanuel Reynoso en una entrevista a El Gráfico. En el fondo de la casa de la Mary hay un horno de barro, que sirvió para que esta catamarqueña, madre de siete hijos, pudiera solventar los pasajes de su nene más pequeño a las prácticas.

“Mi mamá hacía pan casero para que yo pudiera entrenar. No teníamos otra posibilidad y ella se sacrificaba mucho. Pero me acuerdo mucho de esa época. Me acuerdo que amasábamos en el molde, todos unidos en mi casa, nos cagábamos (sic) de risa mientras hacíamos el pan casero. Es que todos teníamos el mismo objetivo”, rememora Emanuel. 

Mary agregó que ella “no tenía plata para el cospel, entonces hacíamos pan casero y lo vendíamos. Nosotros le decimos Bebelo o Belo, de bebé, así le puso el hermano, estaba todo el día jugando a la pelota, pateaba piedritas y las tapitas de las gaseosas en la calle. El dormía con la pelota en la cama. Y nosotros confiábamos mucho en él”.

Cuando Emanuel fue a jugar al CIBI, ella no tenía plata para pagar la entrada. Entonces, se ofrecía a limpiar los baños, el buffete, el vestuario; y de esa forma podía entrar a ver a su hijo jugar. 

Hoy el pase de Reynoso vale 8 millones de dólares, y es pretendido por Boca, Independiente y varios clubes del exterior. Sin embargo, sus deseos siguien siendo lo mejor para su familia: "Me gustaría vivir es una Navidad con mi familia completa. No sé lo que es brindar con todos mis hermanos. Somos siete, pero tres de ellos pasaron varios años en la cárcel y todos los años nos falta -al menos- uno. Y otro deseo sería vivir en mi barrio. Construirme una casa relinda, pero en mi barrio", relata.



Fuente: El Esquiu.com

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