martes 31 de enero de 2023 - Edición Nº1518

Policiales | 22 nov 2022

Denuncian graves agresiones a mujeres trans y trata de personas

Varias mujeres trans denunciaron haber sido golpeadas. También relataron que muchas fueron obligadas a prostituirse y entregar un porcentaje de lo cobrado.


 Una agresión a mujeres trans descubrió la existencia de una situación de extorsión y amenazas a personas del colectivo LGBTIQ+ en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca. Ya se abrió una investigación federal por posible trata de personas.

La agresión ocurrió el domingo 5 de noviembre, a las 5.40 de la mañana. Cuatro mujeres trans atacaron a otras tres y le provocaron heridas de gravedad a una de ellas. Se trata de Nancy, quien recibió dos cortes en ambos lados de la boca, y uno en el pulgar izquierdo, cuando levantó la mano en un intento por protegerse.

Nancy pidió no ser identificada con su apellido. Contó a Presentes que el ataque fue a la salida de un boliche ubicado en la zona conocida como Alto Fariñango en la capital catamarqueña.

Junto a una amiga, Nancy acompañó a otra que iba a tomar un remis, en la avenida Arnoldo Castillo. En esas circunstancias llegaron las otras mujeres. “Se van en patota, porque eran cuatro”, contra una de sus amigas, contó Nancy. Describió que ella trató de intervenir y en ese momento fue atacada por “la chiquita Naiara Guerrero (que) levantó la mano y me cortó toda la cara” con una trincheta.

Nancy, y también Nataly Agostina Agüero, presidenta de la Asociación Siempre Diversidad Catamarca (ASDA), contaron a Presentes que las agresoras tenían una orden de restricción de acercamiento. A mediados de octubre habían sido denunciadas por otros hechos de agresiones físicas, amenazas y hostigamiento.

Un conflicto que lleva meses

Nancy contó que se encontraron con las agresoras en el boliche. Dado que existía la restricción de acercamiento le avisaron a la consigna policial pero este funcionario les respondió que no podía hacer nada. “Que llamemos algún familiar que nos pase a buscar”, les dijo.

El conflicto viene desde hace meses y, según señalan las denunciantes, es porque una mujer trans, Viviana Figueroa, pretende apropiarse de determinados lugares que se usan como paradas para el ejercicio de la prostitución. Además, las denunciantes afirman que Figueroa presiona a las más jóvenes para que “trabajen” para ella.

“Ya habían golpeado a varias. A una la quisieron apuñalar”, relató Nancy. Agüero añadió que en el incidente de octubre seis chicas trans fueron “gravemente golpeadas”, y que las agresiones “no llegaron al punto de lo que le pasó a Nancy”. Relató que esto les pasó a “las más jóvenes” y ellas decidieron, por primera vez en mucho tiempo, realizar las denuncias penales.

Esta decisión animó a las mayores, que venían sufriendo hechos de violencia desde antes, y se presentaron una veintena de denuncias, que inicialmente se tramitaron ante la fiscal penal de Cuarta Nominación de la justicia catamarqueña, Antonella Kranevitter.

Un conflicto de vieja data

Kranevitter confirmó a Presentes que la causa fue enviada al Juzgado Federal de turno, para que se investigue un posible delito de trata de personas.

Nataly Agüero relató que los conflictos entre ambos grupos vienen de vieja data. Igual que Nancy, sostuvo que se deben a que Figueroa presiona a las más jóvenes para que se prostituyan en su beneficio.

Agüero dijo que chicas jovencitas que ya no ejercen el trabajo sexual “sentían que no podían pasar por la parada”. “Las obligaban, les pegaban”, las presionaban para que se prostituyeran y les dieran un porcentaje de lo cobrado a FigueroaNaiara Guerrero y Zoe Figueroa. “Es un tema muy grave”, ratificó.

Luego de la agresión de octubre se decidieron a hacer las denuncias penales. Primero lo hicieron las más jóvenes, pero luego otras mujeres trans también se acercaron a denunciar hechos de vieja data: “que las maltrataban, les pegaban, las obligaban a pagar un cash si querían trabajar”. Esto es algo que estaba pasando “que nadie se animaba a tocarlo que hoy está saliendo a la luz”, aseguró Agüero.

Como integrante de una organización que lucha por los derechos del colectivo LGBTIQ+, Agüero resaltó la dificultad de que las agresoras sean pares. “Pensábamos que habíamos dejado atrás esto. Duele mucho. Duele mucho también ver que viene de un par”, que “tengan en eso odio a una misma compañera, cuando tendrían que acompañarse”, lamentó.

Añadió que, si bien como Asociación “es muy complicado” respaldar a una de las partes en conflicto, su apoyo a las denunciantes se funda en que “la agresión fue muy grave”.

Diferencias con el Estado

Por otro lado, Nataly Agüero sostuvo que el Estado no acompaña a las personas trans en Catamarca. Dijo que “lamentablemente” en los veinte días que mediaron entre las primeras denuncias al hecho grave del fin del 5 de noviembre, “no hubo ni siquiera el acercamiento de alguna parte estatal”.

También criticó que otras organizaciones del colectivo “no puedan entender la gravedad del hecho como para acercarse a acompañar”.

Consultada por Presentes, la secretaria de Mujeres, Género y Diversidad de Catamarca, Ivana Ibáñez, derivó la requisitoria a la directora de Diversidad, Cecilia Navarro Santana, quien no respondió a las consultas de esta agencia.

Navarro Santana asumió recientemente en la Dirección de Diversidad. Agüero contó que el martes 8 de noviembre las integrantes de ASDA hicieron una manifestación frente a la Secretaría “por la ausencia del Estado”. Ahí se enteraron que “a Cecilia Navarro Santana le habían dado un cargo. En teoría se dice que es quien va a trabajar la parte de diversidad”. La funcionaria asumió el lunes 14.

Describieron como tardía esta designación (porque la Secretaría de Mujeres Género y Diversidad existe hace cuatro años), Agüero criticó que el nombramiento se haya realizado sin consultar a las personas del colectivo LGBTIQ+. “Como espacio civil, como asociación, en la lucha que nosotras llevamos hace muchos años, consideramos que deben poner una persona trans” en el área, sostuvo. En el gobierno provincial trabajan personas trans.

Según contó Agüero, la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca también tiene una Secretaría de Género, pero no tiene Dirección de Diversidad.

Alejandra Magui Macedo y Nataly Agüero, presidenta de la Asociación Siempre Diversidad Catamarca (ASDA)

Cupo laboral trans

Agüero contó que la organización que preside tiene referentes en ocho departamentos. En todos impulsaron y lograron que se aprueben ordenanzas de cupo laboral trans. En todos, menos en la capital provincial, donde no consigue el tratamiento de un instrumento de esa naturaleza.

En los municipios de Santa María, Andalgalá, Belén, Valle Viejo, Fray Mamerto Esquiú, Pomán, Tinogasta y Capayán se aprobaron ordenanzas que habilitan el cupo laboral trans. Agüero dijo que en general, “cuando toman las decisiones, los intendentes cumplieron”, y se logró que se incorporaran a las plantas municipales “una o dos compañeras”. Y si bien reconoció que algunos jefes comunales no cumplieron con esta obligación, consideró que esto se podrá lograr con más diálogo.

Por otro lado, la asociación civil logró la incorporación de 18 mujeres trans en organismos gubernamentales, pero con becas, “no es cupo laboral”. Agüero explicó que esto surgió cuando pensaba cómo hacer para que estuvieran capacitadas a la hora de que se aprobaran los cupos laborales.

Además, Agüero destacó la acción de ASDA. “A veces como asociación civil hacemos el trabajo del Estado”, sostuvo. Dijo que esta organización fue la creadora de los primeros encuentros provinciales, que fueron las primeras en “entrar al Servicio Penitenciario de la provincia para dar charlas de la diversidad”. Y lograron que por primera vez les adjudiquen viviendas a dos personas del colectivo. “Nuestras compañeras también necesitan donde vivir y estado se tiene que hacer cargo”, aseguró. ASDA se ocupa también de los tratamientos hormonales.

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